Alimentación sana y mente sana

Recientes estudios han demostrado que la forma en qué comemos está desde luego muy influenciada por el estado de nuestra mente. Nuestra mente, al igual que nuestro cuerpo, también goza de buena o mala salud, y eso influye en nuestros hábitos de consumo y alimenticios. De ahí viene la frase, soy lo que como.

De hecho, el cerebro es nuestro órgano más potente y controla todas nuestras decisiones y parte de nuestro cuerpo, por tanto, también regula nuestra forma de comer, al igual que controla nuestras emociones o nuestros músculos.

Si nuestros hábitos de alimentación son saludables, entonces nuestra mente está en plena forma, ya que tenemos la capacidad de control para seleccionar alimentos sanos y nutritivos, tenemos fuerza de voluntad y podemos prescindir de algunos alimentos nocivos o poco saludables como las grasas saturadas, los fritos o las bebidas carbonatadas y alcohólicas.

Ni que decir tiene que si nuestra mente goza de buena salud, también podremos evitar el consumo de otras sustancias tóxicas como el tabaco.

En cambio, si el cerebro no goza de buena salud, puede implicar en comportamientos desestabilizados, como por ejemplo comer con copiosidad, comer entre horas, abusar de grasas o tener la falsa sensación de que necesitamos algunos alimentos estimulantes como café, cafeínas o bebidas alcohólicas.

Es cierto que cuando estamos en una situación de tensión o estrés, nuestro cerebro reacciona de determinada forma, y a veces necesita de ciertos alimentos estimulantes o relajantes. Por ejemplo es normal qye cuando estamos cansados, sin energía o estresados, el cerebro a través de nuestro organismo nos pida cierto tipo de alimentos como puede ser té, café o chocolate.

Incluso también que nuestro cerebro asocie ciertos estados de ánimo con determinados productos como tabaco o café.

En definitiva, tener una buena alimentación, sana y equilibrada es síntoma de gozar de un buen estado de salud mental. Por ello, si no somos capaces de limitar algunos hábitos de nuestra alimentación, estamos comiendo compulsivamente o llevamos una dieta muy pobre, puede ser necesario consultar con un psicólogo para primero poner en orden nuestro cerebro.

Cerebro y alimentación están conectados, no lo olvides…

Puedes leer más artículos relacionados con el binestar y la salud en nuestra sección: Salud y bienestar.