Origen y curiosidades del consomé

Muchas personas piensan que el origen del consomé es francés, ya que en la cocina de Francia siempre ha sido uno de los grandes platos estrella, por lo que se suele caer en el error de pensar que fue España quién importó la receta francesa hacia nuestra cocina. Hoy te vamos a contar ésta y otras muchas curiosidades del consomé.

Pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que el consomé es una receta típicamente española. Concretamente la palabra que empleamos hoy en día “consomé” que es una adaptación del termino francés consommé es completamente innecesaria, o al menos debería serlo, ya que en España ya teníamos una palabra para designar esta receta rica en nutrientes y vitaminas. La palabra era “consumado“.

Francia adoptó esta receta de una forma bastante curiosa, y es que fue a través de unos robos cometidos allá por principios del siglo XIX, en los que se extrajeron varios documentos de la biblioteca del monasterio de Alcántara, entre esos documentos se encontraban muchas recetas, y concretamente la rece del consomé.

La receta, por caprichos del destino fue a parar hasta los cocineros de la corte francesa que rápidamente la introdujeron en su cocina habitual. Lo cierto es que esta receta del “consumado” español, sirvió para adaptar y mejorar la clásica receta que ya existía en Francia desde hacía varias décadas antes.

Esta receta francesa se denominaba consommé, y desde hacía casi un siglo había sido muy empleada e incluso aparecía en las novelas y escritos de grandes autores de la época. En esos tiempos, ya se decía que era un alimento reconstituyente, que se solía cocinar para las personas enfermas o flojas.

Por ejemplo, el poeta Paul Scarron en el siglo XVII en su célebre “Chanson à manger” habla de ese primigenio consommé con este verso: “Si el cuerpo se queda encantado, el alma lo está aún más”.

Poco a poco la tradicional receta del consommé se fue mejorando gracias a la receta robada del consumado español. Hasta que finalmente su uso en la cocina francesa se popularizó manteniendo ese nombre de consommé, que fue el que finalmente España adoptó, olvidando así la palabra “consumado” y creando la palabra originaria del francés: consomé.

La receta se popularizó en Francia, tras el robo a España durante la Guerra de la Independencia, porque los cocineros de la corte solían servir este plato a la reina María Carolina (esposa del rey Luis XV) con el nombre de “El consomé de la reina” ya que al parece la reina disfrutaba muchísimo de este plato, que le gustaba tomar casi a diario.

La palabra consommé, tiene su origen en “consumir” y es que este tipo de receta consume o extrae la totalidad de las vitaminas y nutrientes de la carne o las verduas, o las raspas del pescado. Hoy en día también se le llama en algunos lugares como “el antibiótico de la abuela” o “el caldo que resucita a los muertos”.

Todavía en nuestros días se dice que el consomé es un gran reconstituyente y aunque hay quien piensa que no es más que una leyenda surgida de la cultura popular, lo cierto es que diversos estudios se han interesado por el tema y se ha descubierto que efectivamente, el consomé es un reconstituyente sano y que ayuda a superar periodos de escasez de fuerza, o enfermedades como el resfriado o la gripe.

¿Por qué? Porque aparte de ser un alimento muy concentrado que reune gran cantidad de nutrientes y vitaminas (los extráidos de la carne, el pescado o de las verduas) se ha demostrado que afecta sobre los llamados neutrófilos, unas células que influyen en la curación del organismo cuando está infectado por virus u otras afecciones como mucosidades, inflamaciones, tan típicas de los resfriados.